Estudio de las estrategias de construcción textual


A continuación reproduzco una ponencia presentada en la Universidad Tecnológica de Panamá durante el Primer Congreso Internacional de Escritores y Críticos Literarios en torno a la cuentísitca panameña, realizado en la Universidad Tecnológica en el año 2012. En este material encontrarán un modelo de análisis que se basa en descubrir cuáles son las estrategias dialógicas empleadas por los escritores favorecidos  en el Certamen Literario Ricardo Miró, en la primera década del siglo XXI.




"Estrategias dialógicas en cuatro cuentistas panameños ganadores del Premio Nacional Ricardo Miró entre 2000 y 2009"

El objetivo de esta exposición es dar a conocer algunas estrategias empleadas en la construcción de los cuentos ganadores del Concurso Literario Ricardo Miró, en la primera  década del siglo XXI. Para ello he procurado, ojalá de la manera más acertada, seleccionar una muestra representativa de los mejores cuentos premiados en este certamen, por tratarse del más importante galardón otorgado a nivel nacional a los escritores panameños, en los que evalúo los rasgos más sobresalientes de la posmodernidad que éstos exhiben.
La producción textual se apoya  en una serie de recursos de la escritura que pueden considerarse como estrategias dialógicas porque propician la posibilidad de discusión.
Los cuatro cuentos escogidos con este propósito son: “La noche de las aves” de la obra El otro lado del sueño del escritor Pedro Luis Prados; “Vagabundo en la muerte” de la obra El cazador de Alforja del escritor Eustorgio Chong Ruiz; “Tarde o temprano” de la obra En un instante y otras eternidades del escritor Enrique Jaramillo Levi  y “Discurso solemne” de la obra Ojos para oír del escritor Ariel Barría Alvarado.
En estos cuentos analizo los rasgos más sobresalientes de la carnavalización textual, la ironía, algunos procedimientos metaficcionales y otras estrategias autorreferenciales. Todas estas estrategias dialógicas de construcción textual, de acuerdo a La precisión de la incertidumbre de Lauro Zavala, han sido excluidas de los métodos tradicionales.
Tanto en La noche de las aves como en Vagabundo en la muerte examino el realismo grotesco y aprovechando la similitud y diferencias en las estrategias en las que se apoyan ambos textos comparo los recursos de la escritura utilizados por sus autores.
En La noche de las aves se ficcionaliza un acontecimiento de nuestra historia, y digo que se ficcionaliza porque lo que se relata es un hecho trágico ocurrido en Panamá, pero se convierte en un suceso imaginario debido al tratamiento que se le da. En este cuento el discurso construye la imagen en una sucesión de hechos narrados en los que lo maravilloso se haya entretejido a lo ordinario.
El protagonista es un cabo de las Fuerzas de Defensa, que  al momento de la invasión forma parte del pelotón asignado a custodiar la azotea del Cuartel Central. Horas antes, mientras duerme sueña con el abuelo fallecido y aunque no lo entiende, sabe que algo quería decirle el abuelo con ese sueño. En el momento crucial de la invasión las imágenes del sueño se confunden con la trágica realidad.
Se carnavaliza lo que es objeto de reflexión, pero además se carnavalizan mitos de nuestra identidad nacional. Desde el punto de vista del pensador ruso Mijail Bajtín la carnavalización es una reacción de resistencia a la cultura oficial, la ruptura de las normas establecidas por la sociedad, la iglesia y toda autoridad. Aquí un hecho cotidiano para un niño del interior, como tirarle piedras a los pájaros, no por ser aparentemente nimio es menos objeto de reflexión, todo lo contrario, el hecho trae a colación un mito conocido entre cazadores: Para tener buena puntería hay que cazar un colibrí bien temprano, extraerle el corazón y comérselo crudo. Esa acción ritual sirve a los propósitos del escritor que son conectar la historia imaginaria con la historia trágica de la invasión.
El conjunto de rasgos distintivos de la carnavalización es lo que conocemos como realismo grotesco, el cual gira en torno a las actividades más comunes del cuerpo humano: En el sueño “Calixto abre el pecho del colibrí, arranca su minúsculo corazón, lo traga poco a poco y  saborea el metálico sabor de la sangre, mientras pronuncia las palabras mágicas del abuelo. La escena descrita es dantesca y, teniendo en cuenta que el escritor es un reconocido crítico de arte, es muy probable que haya trasladado técnicas de la pintura a la escritura.
El rasgo más sobresaliente del realismo grotesco es la degradación o transferencia al plano material de lo espiritual,  ideal o abstracto.
Siguiendo las pautas dictadas por Bajtín, en este análisis he interpretado como material lo existente, es decir el helicóptero y como ideal, lo inexistente, el  Visitaflor. Ambos polos del cambio se entrechocan y se transfieren en Calixto, el personaje que representa muy bien el contraste entre cuaresma y carnaval. Al enfrentarse con la muerte, en Calixto se realiza la transferencia. Visto de esta manera el acto degradatorio tiene implicaciones positivas por cuanto da lugar a un nuevo nacimiento: muere el viejo Calixto y renace el nuevo, capaz de atrapar su Visitaflor convertida en helicóptero.  
En Vagabundo en la muerte el protagonista es un maestro de escuela que fue apuñalado por un vecino celoso y después de haber pasado la mayor parte de la noche de su velorio, se levanta del lecho mortuorio, sale al patio, camina entre los dolientes, siente la necesidad de reconocer sus querencias y emprende un vuelo de reconocimiento que lo llevará hasta el cielo para luego volver y ser enterrado. Contrario a lo que ocurre en La noche de las aves en este personaje no coinciden aún su cuerpo consigo mismo, no son idénticos según los planteamientos bajtianos, de ahí el afán de no querer ser enterrado todavía y no es sino hasta contemplar a Jesús sentado a la derecha de Dios cuando los dos polos del cambio se transfieren en él. 
En este cuento el autor ha creado una visión del mundo de los muertos totalmente apartada de la visión que ofrece la iglesia y precisamente, un asunto tan serio como la muerte es tratado  de manera jocosa.  Si en La noche de las aves, la  escena descrita es dantesca dado que adquiere los acentos sombríos y trágicos del aislamiento individual, propios del grotesco romántico, Vagabundo en la muerte recuerda lo popular de una locura festiva (que corresponde al grotesco antiguo).
En Tarde o temprano y Discurso solemne los otros dos cuentos que completan el análisis de esta muestra representativa de los cuentos ganadores del Premio Miró, en la primera década del siglo XXI, a través de procedimientos metaficcionales se establece un diálogo intertextual en el interior de los cuentos.
Tarde o temprano es un cuento que se examina a sí mismo en su proceso de creación y publicación, ya que expone la postura de un editor enfrentado a la posición editorial de la empresa para la cual trabaja y un escritor que toma una mala decisión al momento de publicar su obra. El cuento podría resumirse como el rechazo, éxito aparente y luego el desastre de una obra, como consecuencia de haberse publicado en la editorial equivocada. En este cuento encontramos el sentido irónico de carácter situacional, la ironía intencional y la ironía genérica. Entre otros elementos característicos de la metaficción destaco la liminalidad, entendida como la condición paradójica y potencialmente productiva de estar situado en dos o más terrenos a la vez, éstos pueden ser terrenos físicos, distintos lenguajes, diferentes géneros literarios, diferentes tradiciones culturales o diferentes etapas del desarrollo. Me he centrado en la liminalidad genérica, por tratarse, Tarde o temprano, de una construcción entre distintos géneros: narrativo, epistolar, periodístico y la crítica literaria, en la cual se tiende a hacer un uso carnavalesco de las tradiciones por lo que la narración se diluye entre las diversas categorías genéricas.
La principal característica de la literatura escrita en las fronteras y en las zonas de incertidumbre cultural es la ironía y sin lugar a dudas, Tarde o temprano, es un texto fronterizo.  
Existe una ironía intencional que se distingue por frases entre comillas que funcionan como indicadores contextuales. Al colocar entre comillas frases como “más sencillas y edificantes”, éstas denotan una intención que se reconoce en las frases que siguen: "obras que se vendan mejor", de lo cual se desprende que la editorial no busca obras sencillas ni mucho menos edificantes, sino la publicación de obras que representen mayores ingresos para la empresa. También encontramos la ironía situacional, como resultado de la situación paradójica del personaje escritor, a quien le ocurre lo opuesto a lo deseado por él, dado que al final sus estrategias resultaron contrarias a lo que esperaba y lo que consigue es un rotundo fracaso.
Por otro lado la obra Ojos para oír es la antología de un taller literario, dirigido por un profesor jubilado que expone el discurso de clausura, Discurso solemne, el primero de los relatos, dentro del cual se lee toda la selección de los cuentos del grupo que logró finalizar el curso y que conforman en su totalidad el libro.  En este cuento evalúo un tipo de intertextualidad muy interesante, la Arqueología textual, un sistema de referencias contextuales a las que pertenece un determinado enunciado. Al momento de la interpretación la Arqueología textual nos lleva a establecer una distinción sustancial entre intertextualidad moderna y posmoderna. Esta distinción se hace al relacionar la obra estudiada con otros textos o con otros códigos.  La explicación de la siguiente cita nos ayudará a comprender mejor la diferencia: “Al   final, cumplieron con las exigencias del evento sólo los doce talleristas que rubrican las obras de este libro”.   
En la arqueología pretextual  (moderna) la relación con otros textos se establece a través de objetos visibles, mediante un enlace intertextual moderno; mientras que en la arqueología architextual (posmoderna) la idea evocada tiene lugar sólo en la posible interpretación del lector, al no aparecer como objeto visible en la obra analizada, tal como ocurre en la porción antes citada, donde no aparece la representación del contenido bíblico; sin embargo, la mención de “los doce talleristas” funciona como un código indicador que propicia la imagen del maestro (el facilitador del taller) y sus doce discípulos (los talleristas).  De esta manera en la interpretación que hacemos mediante la arqueología architextual o posmoderna es posible contemplar la imagen del maestro y sus doce discípulos aunque en el texto no se haga mención del contenido bíblico.
Para concluir señalaré que algunos de los cuentos analizados se apoyan en el principio de incertidumbre, que sólo se resuelve en cada acto de interpretación, si es que el lector así lo quiere.  También conviven en estos cuentos, la creación, la reflexión, y la ironía utilizada como estrategia para la disolución de las fronteras entre los distintos géneros de la escritura y de las fronteras entre la escritura que cuenta una historia y la escritura que se cuenta así misma en su proceso de creación.

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